lunes, 20 de octubre de 2008

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Los Jóvenes y la Sexualidad

Actualmente estamos viendo la proliferación de embarazos en adolescentes y del SIDA, quizás porque nose les ha dado a conocer "el lenguaje del cuerpo", por ello queremos informar a padres de familia,profesores, a nuestros amigos y amigas para que vivan una vida de más calidad y más felices, sabiendo quelo que vale la pena, cuesta. ¿Q pueden hacer los jóvenes de hoy para que no les dé SIDA?Los jóvenes estamos bombardeados de incitantes para tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. Hay quesaber que hay una sola forma segura de evitar la infección y de no contraer el Síndrome de Inmunodeficienciaadquirida, y esa solución la da la OPS (Organización Panamericana de la Salud): Abstenerse de tener relaciones, sison solteros, o tenerlas, si son pareja fiel . Los jóvenes deseamos afecto y ser aceptados como somos. También puedoafirmar lo siguiente: deseamos tener las reglas del juego, pero pocas veces nos las ponen. ¿Hay algún criterio sobre las caricias en el noviazgo, a tu modo de ver?La pasión nos puede cegar a jóvenes y viejos. Quizás hoy, pocos jóvenes tienen un criterio claro y verdadero...Recuerdo que hace poco aprendí la primera "ley de amor", que es no ceder a la gratificación inferior si se quiere llegar ala superior. Y esto, podría preguntar alguno, ¿qué significa? Pongo el ejemplo de un muchacho que ronda a unamuchacha, y le hace un regalo que le gusta tanto, tanto, tanto, ¡tantísimo!, que hasta se olvida de él. (El se pondrá tristepues hizo un mal negocio). A la próxima visita ella espera otro regalo y así, se va aficionando, no a la persona que la ama,sino a los obsequios que recibe. Bien, las caricias son como un regalo que pueden llevar a olvidarse de la persona -porquese ofusca- para quedarse con el regalo. La vida va enseñando que, a veces, por preferir lo inferior, se llega a sacrificar losuperior. Cuando una pareja ha encontrado el "camino rápido a la intimidad" que son las relaciones sexuales, toman lofácil, no lo durable. ¿Hay influencia de los medios informativos?En la TV nadie paga el precio del sexo ilícito (nadie se enferma ni se siente herido en las películas). Pero en la vida real, losjóvenes lo pagamos y a veces muy caro. Los medios y la publicidad ponen un tremendo énfasis en el valor de la personaconsiderando sólo su aspecto físico. Esto da a los adolescentes un concepto equivocado de su propio poder de atracción.Las chicas, en efecto, desarrollan ideas erróneas respecto al valor de una mujer. Piensan que sólo valen las mujeres hermosas por fuera y se olvidan de que lo que importa es lo que uno lleva dentro, en el corazón. Y sobre la pornografía, ¿qué comentario tienes?Bueno, que empobrece el concepto de amor. La pornografía promueve la promiscuidad sexual, la infidelidad, laviolencia -como ya se ha visto-, y, por tanto, la infelicidad y la culpa. Estudios sociales prueban que la pornografía esprogresiva; es decir, la persona quiere cada vez más y cosas más fuertes. Además, el material pornográfico influye paraque se empiece a ver al ser humano como objeto de placer. Qué feo, ¿no?. ¿Cómo pueden los jóvenes hacer frente a la presión de los compañeros o amigos?Efectivamente, hay una auténtica presión. Hoy día un estudiante de secundaria y prepa, o incluso de universidad,encuentra más tentaciones camino a su escuela, en la mañana, que las que nuestro abuelo encontraba un sábado en lanoche andando en busca de ellas. Así me lo han contado los que lo vivieron. Muchos adolescentes son vulnerablesporque no tienen razones para decir que "no". Los adolescentes necesitan conocerse a sí mismos para hacerle frente a lapresión y saber qué quieren, porque algunos sólo quieren ser aceptados y por eso se rinden fácilmente a las presiones.Como nuestros papás son blanditos, nos falta formación del carácter que, en mi opinión se forma ejercitando la voluntady teniendo ideas claras y verdaderas. Muchos que tienen relaciones sexuales sin casarse luego se arrepienten. Otrasjóvenes esperan a casarse para entregarse en cuerpo y alma. De éstos no he oído a ninguno decir que lo sienten o lo lamentan.